Cómo enseñar a los niños a ahorrar

Los niños pequeños no entienden la idea de intercambiar dinero por bienes o servicios. Los padres son los encargados de introducirlos al mundo de las transacciones financieras y las operaciones con efectivo. Por lo general, los pequeños aprenden a usar y gestionar el dinero observando a sus padres. Por lo tanto, es recomendable que el niño desarrolle desde pequeño unos buenos hábitos en cuanto a las finanzas. ¿Cómo se puede enseñarles a ahorrar?

Predicar con el ejemplo

Las charlas y los argumentos no sirven de nada si no predicas con el ejemplo. Si el niño observa que los padres gastan el dinero con cabeza, por ejemplo solo en las cosas necesarias y unos pocos caprichos, lo más seguro es que adopte la misma actitud en el futuro. Sin embargo, si los padres tienen la costumbre de despilfarrar el dinero en cosas innecesarias y se oyen discusiones en casa a fin de mes por culpa del dinero, el niño también puede acabar siendo un manirroto. Por lo tanto, los padres deben dar buen ejemplo a la hora de sacar ahorros, devolver deudas como los préstamos a plazos y gastar dinero de manera sensata.

La paga: una lección sobre ahorro maravillosa

Cuando el niño ya conozca el valor del dinero, es recomendable darle una paga en función de su edad. Pueden ser unos pocos euros, nada descabellado. Cuando el niño ya lo gestione con cabeza, se puede aumentar su cuantía poco a poco. El pequeño podrá comprar golosinas o pequeños juguetes con «su» dinero, pero si se lo gasta todo rápidamente, tendrá que enfrentarse a las consecuencias durante lo que queda de semana. Esta lección, muchas veces dolorosa, enseña a ahorrar. 

Huchas-Ninos
Imagen de Pixabay

Durante las primeras semanas o meses, conviene explicarle al niño las formas sensatas de gastar dinero. Por ejemplo, se le puede sugerir la idea de ir apartando pequeñas sumas para comprar un juguete más caro o entrar en atracciones más interesantes. Gracias a ello, el peque entenderá el valor tangible del ahorro, aunque probablemente todavía no entienda del todo la sensación de seguridad que da un colchón. 

Hucha: ¿por qué todos los niños deben tenerla?

Gracias a ella, el niño se dará cuenta de que ahorrar sistemáticamente pequeños importes, por ejemplo renunciando a algún placer de vez en cuando, puede permitirles reunir una suma considerable en poco tiempo. Al igual que el aumento de los ahorros en la cuenta bancaria alegra a los padres, el niño estará entusiasmado al ver que su hucha se va llenando. De esta forma, se fomenta una actitud positiva en cuanto al ahorro.

Educar jugando

Hay cantidad de juegos de mesa que solo permiten representar papeles sociales (vendedor y comprador, por ejemplo), sino que también enseñan cómo funciona el dinero y cómo se puede ahorrar para comprar lo que quieres, no necesariamente de inmediato. Estos juegos también enseñan a manejar el efectivo y que cada objeto tiene un valor determinado. También instruyen en la toma de decisiones financieras, como ahorrar con vistas al futuro parte del dinero que hoy podríamos gastarnos en un bien determinado.

Deja una respuesta

A %d blogueros les gusta esto: